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¿Cómo redactar un informe de consulta dental de forma rápida y correcta?

Una dentista con bata blanca, sentada en su escritorio, sonriendo y con una grabadora cerca de la boca, en su consulta bañada por la luz del sol.
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Redactar cada informe de consulta con precisión puede suponer una carga adicional en unas jornadas que ya de por sí están muy ocupadas. El dictado por voz y la asistencia digital pueden agilizar la redacción sin sustituir el control del profesional sanitario. Este artículo presenta un método sencillo para estructurar, dictar, revisar y conservar informes que cumplan con la normativa, tanto en una consulta individual como en un grupo de clínicas.

Una dentista con bata blanca, sentada en su escritorio, sonriendo y con una grabadora cerca de la boca, en su consulta bañada por la luz del sol.

¿Qué es un informe de consulta médica? Definición y normas de redacción

El informe de la consulta médica es un documento que resume la información relevante recopilada durante la cita, las observaciones clínicas, las decisiones tomadas y las medidas de seguimiento previstas. Sin embargo, es necesario redactarlo con rigor, sin que esta tarea reste tiempo a la propia consulta. Veamos qué información debe incluirse en él y qué normas hay que seguir para redactarlo de forma clara, concisa y conforme a las normas.

Cómo redactar un informe de consulta: estructura y buenas prácticas

Un buen resumen se entiende en unos instantes, tanto si lo lee un compañero como si lo lees tú mismo varios meses después. Por lo tanto, no se trata de transcribir toda la conversación, sino de seleccionar los elementos útiles y presentarlos en un orden coherente.

Utiliza una trama fija

Una estructura idéntica para cada paciente facilita la redacción y reduce el riesgo de que se olvide algo. Puedes organizar tu informe en torno a los siguientes apartados:

  1. Datos de la consulta: identidad del paciente, fecha, profesional sanitario, motivo de la consulta y, si procede, persona acompañante o profesional que ha derivado al paciente.
  2. Datos recopilados: síntomas descritos, antecedentes relevantes, tratamientos en curso, alergias, hábitos o factores de riesgo que influyan en el tratamiento. Incluye únicamente la información relevante para la consulta.
  3. Exploración clínica y pruebas complementarias: hallazgos objetivos, dientes o zonas afectadas, pruebas realizadas y documentos consultados. Cuando se realiza una radiografía, el informe radiológico odontológico debe describir las observaciones con la misma precisión que el resto del expediente. Una formulación precisa como «dolor provocado por el frío en el 26» resulta más útil que una mención general como «dolor dental».
  4. Resumen clínico e información facilitada: hipótesis o diagnóstico establecido por el médico, opciones presentadas, beneficios y riesgos explicados, preguntas del paciente y decisión expresada. En caso de incertidumbre, indíquela claramente en lugar de convertir una hipótesis en una certeza.
  5. Decisiones y medidas previstas: tratamientos aplicados, posible prescripción, consejos ofrecidos, pruebas que hay que programar, derivación a otro profesional y plazo de seguimiento. Especifique también los síntomas que deben llevar a este último a ponerse de nuevo en contacto con la consulta, cuando sea pertinente.

Este esquema se puede adaptar a su consulta. Las recomendaciones de la Alta Autoridad Sanitaria en odontología constituyen un punto de referencia para organizar la información útil para el seguimiento.

Utiliza un estilo de redacción sencillo

Para elaborar un documento legible sin alargar tu jornada laboral, basta con seguir unos sencillos consejos:

  1. Prepara una plantilla en tu programa informático especializado. Las secciones recurrentes ya están configuradas y solo tienes que rellenar los datos específicos de la consulta.
  2. Escribe o dicta los datos lo más cerca posible de la cita. El dictado por voz puede agilizar la toma de notas, siempre y cuando se hable de forma estructurada, apartado por apartado.
  3. Utiliza frases cortas y objetivas. Evita las expresiones vagas, las abreviaturas ambiguas y los juicios sobre el paciente. Distingue entre lo que él cuenta y lo que tú observas.
  4. Haz que las acciones se identifiquen de inmediato. El tratamiento previsto, la prescripción y la fecha de la revisión no deben perderse en un párrafo largo.
  5. Vuelve a leerlo antes de guardarlo. Comprueba, en particular, la identidad, el diente afectado, la lateralidad, las dosis, las fechas y la coherencia entre los hallazgos y las medidas que deben adoptarse.

Por ejemplo, una nota útil puede resumirse en unas pocas líneas: «Consulta por dolor espontáneo en el sector 2 desde hace tres días. Sin alergias a medicamentos declaradas. Dolor a la percusión en la columna 26; se ha realizado hoy una radiografía. Se han explicado al paciente los resultados y las opciones de tratamiento. Tratamiento elegido: […]. Revisión prevista para el […].»

El nivel de detalle debe ser proporcional a la situación clínica. Una simple visita de control requiere una nota breve, mientras que un caso complejo, una negativa a recibir asistencia o varias opciones terapéuticas exigen más detalles.

Ahorrar tiempo en la redacción: dictado por voz y asistencia digital

El dictado por voz amplía este método: el informe se dicta durante la consulta o justo después de ella, en lugar de al final de la jornada. Bastan unas pocas frases cortas, por ejemplo: «dolor desde hace tres días, localizado en 36, radiografía realizada, opciones explicadas, revisión programada».

El reconocimiento de voz convierte tus palabras en texto. Una asistencia basada en la inteligencia artificial puede ir más allá organizando el dictado en las secciones del expediente, reformulando ciertas frases o proponiendo un resumen. Herramientas como el Asistente de Voz deAllisone se integran así en el flujo de trabajo de redacción de la clínica. Esta ayuda también puede aliviar la carga de trabajo de los equipos odontológicos gracias a la IA, al hacerse cargo de ciertas tareas administrativas y liberar así tiempo para redactar o revisar los informes. En ningún caso la IA está ahí para sustituir al profesional: prepara un texto que usted debe releer, corregir y validar antes de su registro. Presta especial atención a los términos odontológicos, los números de los dientes, las negaciones, las dosis y las fechas, ya que una transcripción fluida puede, a pesar de todo, contener algún error.

Evita dictar información innecesaria o grabar automáticamente toda la conversación. Comprueba también dónde se procesa y almacena esa información, qué profesionales pueden acceder a ella y cuánto tiempo se conservan los archivos de audio. En Francia, el almacenamiento externo de datos médicos debe cumplir con el marco establecido porla Agencia Digital de la Salud.

Un documento esencial del historial médico del paciente

Una vez redactado, el informe se archiva en el expediente del paciente, donde permanece mucho tiempo después de la consulta. ¿Quién puede consultarlo, dónde se conserva y durante cuánto tiempo? Todas estas son preguntas concretas a las que responde esta sección.

¿Quién puede solicitar un informe médico? Derechos del paciente y de terceros

Cualquier persona puede obtener el informe médico que le concierna, directamente o a través de un médico de su elección. Puede dirigir su solicitud al profesional sanitario o al centro que lo conserve, preferiblemente por escrito, indicando el documento que desea consultar y la forma de consulta que prefiere. Antes de facilitar el documento, es necesario verificar la identidad del solicitante.

En el caso de un paciente menor de edad, la solicitud corresponde, en principio, al titular de la patria potestad. En el caso de una persona mayor de edad bajo tutela, la solicitud puede ser presentada por la persona habilitada para representarla cuando la medida de protección abarque las decisiones relativas a su persona. Los demás terceros, incluidos los familiares, no tienen acceso automático debido al secreto médico. Por lo tanto, la divulgación requiere el consentimiento del paciente o un fundamento legal.

Tras un fallecimiento, los herederos, la pareja en unión civil o la pareja de hecho pueden solicitar determinada información con el fin de conocer las causas de la muerte, defender la memoria del fallecido o hacer valer sus derechos, salvo que el fallecido se haya opuesto expresamente en vida. Según el Código de Salud Pública, la solicitud debe estar motivada y solo se facilitará la información necesaria para ese fin.

¿Dónde se pueden consultar los informes médicos? DMP y «Mi espacio de salud»

El paciente puede consultar los informes almacenados en el expediente médico compartido (DMP) a través de este espacio digital público.

En la práctica, el acceso varía según el usuario:

  1. El usuario inicia sesión en «Mi espacio de salud» y, a continuación, abre la sección «Documentos» para consultar, descargar o añadir un archivo.
  2. El odontólogo consulta el DMP desde su software especializado, si este es compatible, o a través del servicio web específico. Su acceso depende de su autorización y del contexto de la atención prestada.
  3. Si el documento no aparece, eso no significa que no exista. En ese caso, la solución sigue siendo solicitarlo directamente al profesional sanitario o al centro, tal y como se ha indicado anteriormente.

Se registra el historial de accesos al DMP. El paciente puede consultar este historial, ocultar determinados documentos o bloquear a un profesional. Para conocer las condiciones concretas, puede consultar la guía de la Agencia Digital de la Salud.

¿Durante cuánto tiempo hay que conservar un expediente de consulta?

En la práctica, los centros sanitarios suelen conservarlo durante 20 años a partir de la última estancia o de la última consulta externa. En las consultas privadas, al no existir un plazo reglamentario general específico para los médicos privados, el Consejo Nacional del Colegio de Médicos recomienda ajustarse a este mismo plazo.

Existen normas específicas que pueden prolongar el plazo de conservación. Si el plazo de 20 años finaliza antes de que el paciente cumpla 28 años, el expediente deberá conservarse hasta esa fecha. Si el paciente fallece menos de 10 años después de su última visita al centro, la conservación se prolongará durante 10 años a partir del fallecimiento.

Para su consulta dental, establezca una norma escrita y uniforme: anote la fecha de la última consulta, fije el plazo de conservación y garantice la seguridad del archivo, ya sea en papel o en formato digital. No confunda este plazo con el plazo de prescripción de una acción por responsabilidad médica, fijado, en principio, en 10 años a partir de la consolidación del daño. Al vencimiento de dicho plazo, organice una destrucción confidencial y trazable, salvo que exista un litigio en curso o una obligación específica.

Valor médico-legal del informe: marco jurídico y datos obligatorios

En caso de litigio o reclamación, el alcance del informe depende del contexto y de los demás elementos disponibles. A continuación se indican los puntos principales que debes tener en cuenta para que tus escritos sean más seguros.

¿Qué debe incluir un informe quirúrgico conforme?

Un informe quirúrgico conforme debe permitir comprender con precisión quién realizó la intervención, por qué, cuándo y en qué condiciones. En los centros sanitarios, forma parte de los elementos del historial médico previstos enel artículo R. 1112-2 del Código de Salud Pública.

Para obtener un documento claro y útil, indique, como mínimo:

  1. el título de la intervención y los nombres de los profesionales implicados (cirujano, auxiliares y, en su caso, anestesista), utilizando para la identificación del paciente y la fecha de la intervención el formato ya empleado para la consulta;
  2. la indicación quirúrgica y los hallazgos clínicos relevantes;
  3. los pasos seguidos, en su orden, junto con las técnicas empleadas y los elementos necesarios para la codificación;
  4. las dificultades, incidentes o complicaciones que se hayan producido, o su ausencia cuando merezca la pena señalarla;
  5. las muestras obtenidas, los dispositivos implantados y las consecuencias inmediatas pertinentes.

No obstante, el informe quirúrgico no sustituye ni a las instrucciones postoperatorias ni a los documentos relativos a la anestesia, la trazabilidad de los dispositivos o las transfusiones. Estos documentos se conservan por separado en el historial del paciente.

Modificar un informe quirúrgico: normas que hay que respetar

Si detecta un error de hecho, por ejemplo, en la identidad de la persona operada, la fecha o el diente afectado, corríjalo en el programa informático de la consulta. Cuando la precisión se refiera al desarrollo de la intervención, añada mejor una nota complementaria fechada y firmada, indicando claramente que se trata de una adición posterior, sin antedatar el documento ni sustituir silenciosamente el texto ya registrado.

El paciente puede solicitar la rectificación de los datos personales inexactos, de conformidad con el artículo 16 del RGPD. Sin embargo, esta posibilidad no le permite exigir la supresión de una observación clínica, un diagnóstico o una intervención que se haya registrado efectivamente. En caso de desacuerdo, conserve la anotación médica y adjunte, si es necesario, la solicitud o las observaciones del interesado al expediente.

Textos legales y jurisprudencia: el marco jurídico que hay que conocer

El informe de la consulta constituye un registro útil que acredita el cumplimiento de tus obligaciones profesionales. No obstante, su redacción debe ajustarse a varias normas del Código de Salud Pública.

El artículo L.1111-2 consagra el derecho del paciente a recibir información clara sobre su estado de salud, los tratamientos propuestos, su utilidad, sus consecuencias y los riesgos normalmente previsibles. En caso de litigio, corresponde al profesional demostrar que dicha información se ha facilitado efectivamente, según la carga de la prueba establecida por el Tribunal de Casación en la sentencia Hédreul de 25 de febrero de 1997.

Por su parte,el artículo L.1111-7 establece este derecho de acceso, que se detalla más arriba en este artículo. Para que el profesional pueda demostrar que ha cumplido con su obligación de informar, el expediente del paciente debe permitir localizar la información realmente comunicada, así como la decisión del paciente, especialmente en caso de denegación o aplazamiento de la atención sanitaria.

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Redactar cada informe de consulta con precisión puede suponer una carga adicional en unas jornadas que ya de por sí están muy ocupadas. El dictado por voz y la asistencia digital pueden agilizar la redacción sin sustituir el control del profesional sanitario. Este artículo presenta un método sencillo para estructurar, dictar, revisar y conservar informes que cumplan con la normativa, tanto en una consulta individual como en un grupo de clínicas.

Una dentista con bata blanca, sentada en su escritorio, sonriendo y con una grabadora cerca de la boca, en su consulta bañada por la luz del sol.

¿Qué es un informe de consulta médica? Definición y normas de redacción

El informe de la consulta médica es un documento que resume la información relevante recopilada durante la cita, las observaciones clínicas, las decisiones tomadas y las medidas de seguimiento previstas. Sin embargo, es necesario redactarlo con rigor, sin que esta tarea reste tiempo a la propia consulta. Veamos qué información debe incluirse en él y qué normas hay que seguir para redactarlo de forma clara, concisa y conforme a las normas.

Cómo redactar un informe de consulta: estructura y buenas prácticas

Un buen resumen se entiende en unos instantes, tanto si lo lee un compañero como si lo lees tú mismo varios meses después. Por lo tanto, no se trata de transcribir toda la conversación, sino de seleccionar los elementos útiles y presentarlos en un orden coherente.

Utiliza una trama fija

Una estructura idéntica para cada paciente facilita la redacción y reduce el riesgo de que se olvide algo. Puedes organizar tu informe en torno a los siguientes apartados:

  1. Datos de la consulta: identidad del paciente, fecha, profesional sanitario, motivo de la consulta y, si procede, persona acompañante o profesional que ha derivado al paciente.
  2. Datos recopilados: síntomas descritos, antecedentes relevantes, tratamientos en curso, alergias, hábitos o factores de riesgo que influyan en el tratamiento. Incluye únicamente la información relevante para la consulta.
  3. Exploración clínica y pruebas complementarias: hallazgos objetivos, dientes o zonas afectadas, pruebas realizadas y documentos consultados. Cuando se realiza una radiografía, el informe radiológico odontológico debe describir las observaciones con la misma precisión que el resto del expediente. Una formulación precisa como «dolor provocado por el frío en el 26» resulta más útil que una mención general como «dolor dental».
  4. Resumen clínico e información facilitada: hipótesis o diagnóstico establecido por el médico, opciones presentadas, beneficios y riesgos explicados, preguntas del paciente y decisión expresada. En caso de incertidumbre, indíquela claramente en lugar de convertir una hipótesis en una certeza.
  5. Decisiones y medidas previstas: tratamientos aplicados, posible prescripción, consejos ofrecidos, pruebas que hay que programar, derivación a otro profesional y plazo de seguimiento. Especifique también los síntomas que deben llevar a este último a ponerse de nuevo en contacto con la consulta, cuando sea pertinente.

Este esquema se puede adaptar a su consulta. Las recomendaciones de la Alta Autoridad Sanitaria en odontología constituyen un punto de referencia para organizar la información útil para el seguimiento.

Utiliza un estilo de redacción sencillo

Para elaborar un documento legible sin alargar tu jornada laboral, basta con seguir unos sencillos consejos:

  1. Prepara una plantilla en tu programa informático especializado. Las secciones recurrentes ya están configuradas y solo tienes que rellenar los datos específicos de la consulta.
  2. Escribe o dicta los datos lo más cerca posible de la cita. El dictado por voz puede agilizar la toma de notas, siempre y cuando se hable de forma estructurada, apartado por apartado.
  3. Utiliza frases cortas y objetivas. Evita las expresiones vagas, las abreviaturas ambiguas y los juicios sobre el paciente. Distingue entre lo que él cuenta y lo que tú observas.
  4. Haz que las acciones se identifiquen de inmediato. El tratamiento previsto, la prescripción y la fecha de la revisión no deben perderse en un párrafo largo.
  5. Vuelve a leerlo antes de guardarlo. Comprueba, en particular, la identidad, el diente afectado, la lateralidad, las dosis, las fechas y la coherencia entre los hallazgos y las medidas que deben adoptarse.

Por ejemplo, una nota útil puede resumirse en unas pocas líneas: «Consulta por dolor espontáneo en el sector 2 desde hace tres días. Sin alergias a medicamentos declaradas. Dolor a la percusión en la columna 26; se ha realizado hoy una radiografía. Se han explicado al paciente los resultados y las opciones de tratamiento. Tratamiento elegido: […]. Revisión prevista para el […].»

El nivel de detalle debe ser proporcional a la situación clínica. Una simple visita de control requiere una nota breve, mientras que un caso complejo, una negativa a recibir asistencia o varias opciones terapéuticas exigen más detalles.

Ahorrar tiempo en la redacción: dictado por voz y asistencia digital

El dictado por voz amplía este método: el informe se dicta durante la consulta o justo después de ella, en lugar de al final de la jornada. Bastan unas pocas frases cortas, por ejemplo: «dolor desde hace tres días, localizado en 36, radiografía realizada, opciones explicadas, revisión programada».

El reconocimiento de voz convierte tus palabras en texto. Una asistencia basada en la inteligencia artificial puede ir más allá organizando el dictado en las secciones del expediente, reformulando ciertas frases o proponiendo un resumen. Herramientas como el Asistente de Voz deAllisone se integran así en el flujo de trabajo de redacción de la clínica. Esta ayuda también puede aliviar la carga de trabajo de los equipos odontológicos gracias a la IA, al hacerse cargo de ciertas tareas administrativas y liberar así tiempo para redactar o revisar los informes. En ningún caso la IA está ahí para sustituir al profesional: prepara un texto que usted debe releer, corregir y validar antes de su registro. Presta especial atención a los términos odontológicos, los números de los dientes, las negaciones, las dosis y las fechas, ya que una transcripción fluida puede, a pesar de todo, contener algún error.

Evita dictar información innecesaria o grabar automáticamente toda la conversación. Comprueba también dónde se procesa y almacena esa información, qué profesionales pueden acceder a ella y cuánto tiempo se conservan los archivos de audio. En Francia, el almacenamiento externo de datos médicos debe cumplir con el marco establecido porla Agencia Digital de la Salud.

Un documento esencial del historial médico del paciente

Una vez redactado, el informe se archiva en el expediente del paciente, donde permanece mucho tiempo después de la consulta. ¿Quién puede consultarlo, dónde se conserva y durante cuánto tiempo? Todas estas son preguntas concretas a las que responde esta sección.

¿Quién puede solicitar un informe médico? Derechos del paciente y de terceros

Cualquier persona puede obtener el informe médico que le concierna, directamente o a través de un médico de su elección. Puede dirigir su solicitud al profesional sanitario o al centro que lo conserve, preferiblemente por escrito, indicando el documento que desea consultar y la forma de consulta que prefiere. Antes de facilitar el documento, es necesario verificar la identidad del solicitante.

En el caso de un paciente menor de edad, la solicitud corresponde, en principio, al titular de la patria potestad. En el caso de una persona mayor de edad bajo tutela, la solicitud puede ser presentada por la persona habilitada para representarla cuando la medida de protección abarque las decisiones relativas a su persona. Los demás terceros, incluidos los familiares, no tienen acceso automático debido al secreto médico. Por lo tanto, la divulgación requiere el consentimiento del paciente o un fundamento legal.

Tras un fallecimiento, los herederos, la pareja en unión civil o la pareja de hecho pueden solicitar determinada información con el fin de conocer las causas de la muerte, defender la memoria del fallecido o hacer valer sus derechos, salvo que el fallecido se haya opuesto expresamente en vida. Según el Código de Salud Pública, la solicitud debe estar motivada y solo se facilitará la información necesaria para ese fin.

¿Dónde se pueden consultar los informes médicos? DMP y «Mi espacio de salud»

El paciente puede consultar los informes almacenados en el expediente médico compartido (DMP) a través de este espacio digital público.

En la práctica, el acceso varía según el usuario:

  1. El usuario inicia sesión en «Mi espacio de salud» y, a continuación, abre la sección «Documentos» para consultar, descargar o añadir un archivo.
  2. El odontólogo consulta el DMP desde su software especializado, si este es compatible, o a través del servicio web específico. Su acceso depende de su autorización y del contexto de la atención prestada.
  3. Si el documento no aparece, eso no significa que no exista. En ese caso, la solución sigue siendo solicitarlo directamente al profesional sanitario o al centro, tal y como se ha indicado anteriormente.

Se registra el historial de accesos al DMP. El paciente puede consultar este historial, ocultar determinados documentos o bloquear a un profesional. Para conocer las condiciones concretas, puede consultar la guía de la Agencia Digital de la Salud.

¿Durante cuánto tiempo hay que conservar un expediente de consulta?

En la práctica, los centros sanitarios suelen conservarlo durante 20 años a partir de la última estancia o de la última consulta externa. En las consultas privadas, al no existir un plazo reglamentario general específico para los médicos privados, el Consejo Nacional del Colegio de Médicos recomienda ajustarse a este mismo plazo.

Existen normas específicas que pueden prolongar el plazo de conservación. Si el plazo de 20 años finaliza antes de que el paciente cumpla 28 años, el expediente deberá conservarse hasta esa fecha. Si el paciente fallece menos de 10 años después de su última visita al centro, la conservación se prolongará durante 10 años a partir del fallecimiento.

Para su consulta dental, establezca una norma escrita y uniforme: anote la fecha de la última consulta, fije el plazo de conservación y garantice la seguridad del archivo, ya sea en papel o en formato digital. No confunda este plazo con el plazo de prescripción de una acción por responsabilidad médica, fijado, en principio, en 10 años a partir de la consolidación del daño. Al vencimiento de dicho plazo, organice una destrucción confidencial y trazable, salvo que exista un litigio en curso o una obligación específica.

Valor médico-legal del informe: marco jurídico y datos obligatorios

En caso de litigio o reclamación, el alcance del informe depende del contexto y de los demás elementos disponibles. A continuación se indican los puntos principales que debes tener en cuenta para que tus escritos sean más seguros.

¿Qué debe incluir un informe quirúrgico conforme?

Un informe quirúrgico conforme debe permitir comprender con precisión quién realizó la intervención, por qué, cuándo y en qué condiciones. En los centros sanitarios, forma parte de los elementos del historial médico previstos enel artículo R. 1112-2 del Código de Salud Pública.

Para obtener un documento claro y útil, indique, como mínimo:

  1. el título de la intervención y los nombres de los profesionales implicados (cirujano, auxiliares y, en su caso, anestesista), utilizando para la identificación del paciente y la fecha de la intervención el formato ya empleado para la consulta;
  2. la indicación quirúrgica y los hallazgos clínicos relevantes;
  3. los pasos seguidos, en su orden, junto con las técnicas empleadas y los elementos necesarios para la codificación;
  4. las dificultades, incidentes o complicaciones que se hayan producido, o su ausencia cuando merezca la pena señalarla;
  5. las muestras obtenidas, los dispositivos implantados y las consecuencias inmediatas pertinentes.

No obstante, el informe quirúrgico no sustituye ni a las instrucciones postoperatorias ni a los documentos relativos a la anestesia, la trazabilidad de los dispositivos o las transfusiones. Estos documentos se conservan por separado en el historial del paciente.

Modificar un informe quirúrgico: normas que hay que respetar

Si detecta un error de hecho, por ejemplo, en la identidad de la persona operada, la fecha o el diente afectado, corríjalo en el programa informático de la consulta. Cuando la precisión se refiera al desarrollo de la intervención, añada mejor una nota complementaria fechada y firmada, indicando claramente que se trata de una adición posterior, sin antedatar el documento ni sustituir silenciosamente el texto ya registrado.

El paciente puede solicitar la rectificación de los datos personales inexactos, de conformidad con el artículo 16 del RGPD. Sin embargo, esta posibilidad no le permite exigir la supresión de una observación clínica, un diagnóstico o una intervención que se haya registrado efectivamente. En caso de desacuerdo, conserve la anotación médica y adjunte, si es necesario, la solicitud o las observaciones del interesado al expediente.

Textos legales y jurisprudencia: el marco jurídico que hay que conocer

El informe de la consulta constituye un registro útil que acredita el cumplimiento de tus obligaciones profesionales. No obstante, su redacción debe ajustarse a varias normas del Código de Salud Pública.

El artículo L.1111-2 consagra el derecho del paciente a recibir información clara sobre su estado de salud, los tratamientos propuestos, su utilidad, sus consecuencias y los riesgos normalmente previsibles. En caso de litigio, corresponde al profesional demostrar que dicha información se ha facilitado efectivamente, según la carga de la prueba establecida por el Tribunal de Casación en la sentencia Hédreul de 25 de febrero de 1997.

Por su parte,el artículo L.1111-7 establece este derecho de acceso, que se detalla más arriba en este artículo. Para que el profesional pueda demostrar que ha cumplido con su obligación de informar, el expediente del paciente debe permitir localizar la información realmente comunicada, así como la decisión del paciente, especialmente en caso de denegación o aplazamiento de la atención sanitaria.

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